Sitarista

En la segunda mitad de los 60, en el Swinging London post mod o el San Francisco hippy de Haight Ashbury, para ligar ya no bastaba con sacar una guitarra y hacerte el Dylan o la Baez. Algunos, como este personaje, tuvieron que emplearse a fondo con el sitar para impresionar.

El señorito

Otro señor, o más bien señorito. Tiene un pasado turbio, pero algo de corazón le queda, y ahora le persiguen los fantasmas del remordimiento por haber sido tan cabroncete.